miércoles 23 de noviembre de 2011

Contra el desánimo

Cada día es, literalmente, un día nuevo sobre el que no hay nada escrito aún.

Cada día amanece con la oportunidad de ser vivido de forma conectada contigo o desconectada de ti.

Cada día suceden milagros, solo hay que verlos.


11 comentarios:

Sra. Castafiore dijo...

¿me prestas tus gafas? :D

Luchida dijo...

Pero el hoy tiene influencias del ayer e influencias para el mañana... Al final el hoy es un "ni esto ni aquello" bastante extraño...

Kika Fumero dijo...

Unas veces conectada. Otras, desconectada: que no se puede estar siempre en activo, oye! ;-) Eso sí: sensible a los pequeños milagros para acogerlos como merecen. Al fin y al cabo son chutes en vena para seguir caminando. Brindo por ellos a tu salud :-) Un abrazo enorme, preciosa!

Irreverens dijo...

¡¡¡Di que sí!!!

¡¡conectada a topeeeeee!!
:D

¡Muá!

Cesare dijo...

Si, así habría que verlo, otra cosa es que sepamos verlo así. Nos puede el desánimo.

cereza dijo...

Cada día es el primero del resto de nuestra vida.
Habra que ser felices a pesar de..

raquel dijo...

Cada día suceden milagros, solo hay que leerlos.
Gracias Morganita!!!
Un beso (la Toñi dice que uno no, que más)

Yur dijo...

La Mía dice que cada día, nada más despertarse y abrir los ojos, da gracias por el nuevo día... (Yo me pongo las gafas... ;-))

sor Ella dijo...

Cuando nos hacemos sensibles a los milagros hasta sin gafas se dejan ver. Por ejemplo, un milagro es cada regalo que sabemos y podemos darnos. Nuestra capacidad para leer, escribir, comprender, pensar, sentir, ver, desear, soñar, también son milagros cotidianos. Besos, Morganilla.

LaRepo dijo...

¡CLARO QUE SÍ!

Marcela dijo...

Cuando estoy desconectada de mí misma, no encuentro milagros a mano, pero cuando me conecto con mi gente y conmigo encuentro de todo y todo bueno. Besín.